Full face
Plan global de medicina estética: se trata el rostro completo por zonas, en una o varias sesiones, con visión de conjunto
¿En qué consiste?
El full face es un plan completo para todo el rostro. En lugar de venir a por una zona y volver meses después a por otra, se estudia la cara entera de una vez, se decide qué necesita cada tercio y se ejecuta en una sesión larga o en una secuencia de sesiones planificada desde el principio.
Se trabaja por capas y por orden: primero el soporte profundo que sostiene la estructura, después el contorno y el perfil, y al final el detalle y la calidad de la piel. Puede combinar material de relleno, estimuladores de colágeno, inyectables para las arrugas de expresión y tratamientos de piel, siempre según lo que el médico indique en tu caso.
¿En qué se diferencia de la armonización facial? En el alcance. La armonización facial es un criterio: equilibrar proporciones tocando los pocos puntos que descompensan el resto, con muy poco producto y de forma muy selectiva. El full face usa ese mismo criterio, pero lo aplica a todas las zonas del rostro, incluidas las que no tienen que ver con las proporciones: el gesto de la frente, las sombras del contorno de ojos, la piel del cuello o las líneas del surco. Uno resuelve un desequilibrio; el otro pone la cara entera al día.
Por eso suele interesar a partir de los cuarenta, o cuando ya te has hecho cosas sueltas y notas que la mejora de una zona deja en evidencia la de al lado. También al revés: si lo que te sobra es una sola cosa, el full face no es tu tratamiento y te lo diremos en la valoración.
Nada se decide sobre la marcha. Se parte de una valoración médica con fotografía y estudio de proporciones, y de ahí sale un plan escrito con zonas, orden, sesiones y mantenimiento. Tú decides hasta dónde quieres llegar y puedes parar en cualquier fase.
¿Qué entra en un plan full face?
No entran todas las zonas en todos los casos. Entra lo que el médico considere que aporta, ordenado de lo que más cambia a lo que menos.
Zonas que puede incluir el plan
- check Tercio superior: frente, entrecejo y sienes
- check Contorno de ojos y surco lagrimal
- check Pómulo y arco cigomático
- check Surcos nasogenianos y comisuras
- check Mentón y proyección del perfil
- check Línea mandibular y ángulo
- check Nariz y su perfil, sin cirugía
- check Calidad de piel, poro y textura
- check Cuello y submentón
Motivos habituales de consulta
- check Ves la cara apagada en conjunto, no una zona concreta
- check Ya te has tratado algo y ahora chirría el resto
- check Has perdido peso y el rostro se ha quedado vacío
- check Quieres organizar un plan en vez de ir improvisando
- check Cumples una edad y quieres llegar bien a ella
- check Vuelves a estar en fotos, vídeo o reuniones a diario
- check Prefieres resolverlo en pocas visitas
¿Cómo es el tratamiento?
Estudio global con fotografía
Se documenta el rostro de frente, de perfil y en movimiento, y se miden proporciones y tercios faciales.
Mapa de zonas y prioridades
Se listan todas las zonas susceptibles de tratamiento y se ordenan por impacto real en el conjunto.
Plan escrito por sesiones
Se define qué se hace en la primera sesión, qué se deja para la siguiente y con cuánto tiempo entre medias.
Preparación de la sesión
Desinfección completa y crema anestésica en todas las zonas previstas. La sesión es larga, así que se trabaja con calma.
Tratamiento por zonas
Se avanza de profundo a superficial y de estructura a detalle, con cánula o aguja según la zona.
Comprobación de conjunto
Se revisa el resultado completo, no zona a zona: de frente, de perfil, sentado y de pie.
Revisión y siguiente fase
A las 3-4 semanas se valora el resultado asentado y se decide si se ejecuta la fase siguiente o se pasa a mantenimiento.
Qué aporta el enfoque global
- check_circle Cambio coherente en toda la cara
- check_circle Menos visitas para el mismo recorrido
- check_circle Se evita tratar una zona y desequilibrar otra
- check_circle Reparto del producto según lo que de verdad hace falta
- check_circle Plan por escrito, con orden y plazos
- check_circle Posibilidad de parar al final de cada fase
- check_circle Todo sin cirugía ni quirófano
- check_circle Mantenimiento previsible en el tiempo
El objetivo es que se te vea al día en conjunto, no que se note una zona nueva en una cara antigua.
Cuidados antes y después
Antes de la sesión
- check Repasar con el médico medicación, alergias y antecedentes
- check Suspender alcohol 48 horas antes por ser sesión larga y multizona
- check Aplazar si hay infección activa, incluida una infección dental
- check Resolver cualquier tratamiento dental antes de la sesión
- check Venir habiendo comido, para evitar mareos
- check Reservar la tarde: no encadenes la sesión con un compromiso
Después de la sesión
- check Aplicar frío pautado el primer día
- check Dormir boca arriba y con la cabeza elevada dos noches
- check Evitar deporte, sauna y calor intenso 48-72 horas
- check No llevar casco, gorra apretada ni gafas de presión los primeros días
- check Aplazar limpiezas y tratamientos dentales unas dos semanas
- check Protección solar diaria mientras la piel se asienta
- check Acudir a la revisión aunque te veas bien
Al tratar varias zonas el mismo día la hinchazón es más evidente que en un tratamiento puntual: lo habitual es que el rostro se vea inflamado entre dos y cinco días, con posibles hematomas pequeños y alguna asimetría transitoria mientras baja. No se juzga el resultado hasta la revisión.
Preguntas frecuentes
Comparten criterio, pero no alcance. La armonización facial corrige los puntos que descompensan tus proporciones, de forma muy selectiva. El full face aplica ese criterio a todo el rostro y añade lo que no es proporción: gesto, contorno de ojos, piel, cuello. Si solo te descuadra el perfil, no necesitas un full face.
A veces sí y a veces no. Hay planes que se resuelven en una sesión larga con su revisión, y otros que se reparten en dos o tres fases separadas semanas. Lo decide el médico según el número de zonas, la técnica y tu disponibilidad.
Es llevadero, aunque es más largo que un tratamiento de una sola zona. Se usa crema anestésica, muchos materiales incorporan anestésico local y en buena parte del rostro se trabaja con cánula.
No es el objetivo. Se trabaja con cantidades repartidas y en varias capas justamente para que no haya una zona que cante. En hombre se busca estructura y aspecto descansado, no volumen.
Depende de cada técnica y zona: los rellenos suelen mantenerse entre 6 y 18 meses, los estimuladores de colágeno trabajan de forma más lenta y prolongada, y los tratamientos de piel necesitan mantenimiento. El plan incluye cada cuánto conviene revisar cada cosa.
Hay un cambio visible desde el primer día, pero el resultado real se valora a las 3-4 semanas, cuando la inflamación ha bajado y el material está asentado.
La mayoría sí, aunque conviene planificarlo con margen. Si tienes una semana con compromisos importantes, es mejor buscar otra fecha.
Cada fase se cierra en sí misma. Puedes parar donde quieras y lo que se haya hecho seguirá teniendo sentido por separado. Nada obliga a completar el recorrido.
Un plan para toda la cara
Estudiamos tu rostro en conjunto y te proponemos un recorrido por fases, con lo que aporta y lo que no.
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