Mesoterapia capilar con PRP
Plasma rico en plaquetas obtenido de tu propia sangre y aplicado en el cuero cabelludo, todo en la misma visita
¿En qué consiste?
El PRP se hace con tu propia sangre. Se extrae una cantidad pequeña del brazo, como en un análisis de rutina, el tubo pasa a la centrifugadora y ahí se separan los componentes hasta quedarse con la fracción de plasma concentrada en plaquetas. Ese plasma se aplica después en el cuero cabelludo con microinyecciones. Extracción, centrifugado y aplicación se hacen en la misma visita.
Las plaquetas concentran factores de crecimiento que el cuerpo utiliza para reparar tejidos. Al llevarlos al cuero cabelludo se busca mejorar el entorno del folículo que sigue activo. Hay trabajos que describen mejoras en densidad y grosor en determinados perfiles, sobre todo en alopecia androgenética, pero la respuesta es individual y no se puede dar por hecha.
Lo que lo diferencia: no se introduce ninguna sustancia externa, así que no hay riesgo de alergia ni de rechazo al material. A cambio exige extracción de sangre, una sesión más larga, consentimiento informado y una valoración médica que mire tus antecedentes, tu medicación y, si procede, una analítica.
Frente a la mesoterapia capilar anticaída, que trabaja con activos preparados y sesiones cortas más frecuentes, el PRP concentra el tratamiento en pocas sesiones al año y usa tu propio plasma. No son opciones enfrentadas: en muchos planes conviven, y cuál encaja mejor depende de tu caso.
El paso previo es siempre el diagnóstico. En la consulta capilar se define qué tipo de pérdida tienes y en qué fase está, porque el PRP tiene sentido cuando todavía queda folículo vivo con el que trabajar. Si no está indicado, te lo decimos.
¿Para quién tiene sentido?
El PRP se plantea cuando queda folículo vivo con el que trabajar. Cuanto más avanzada está la pérdida, menos margen hay, y eso se dice antes de empezar, no después.
Situaciones en las que se valora
- check Alopecia androgenética en fase inicial o moderada
- check Pelo que se está afinando en coronilla y zona frontal
- check Pérdida de densidad con folículo todavía activo
- check Caída difusa tras un periodo de estrés o de enfermedad
- check Refuerzo del plan capilar cuando hace falta más apoyo
- check Acompañamiento de un injerto, si el médico lo indica
- check Hombres que prefieren un tratamiento con material propio
Motivos habituales de consulta
- check Llevas tiempo con tratamiento y quieres sumar algo más
- check Notas la coronilla más despoblada en las fotos
- check Buscas algo que no meta sustancias externas
- check Te preocupa sumar más productos a tu medicación
- check Prefieres concentrar el tratamiento en pocas visitas al año
- check Quieres saber qué se puede esperar de verdad y qué no
¿Cómo es la sesión, paso a paso?
Valoración médica y diagnóstico
Se revisa el cuero cabelludo, el patrón de pérdida, tus antecedentes y tu medicación. Si hace falta, se pide analítica antes.
Indicación y consentimiento informado
Se explica el procedimiento, sus límites y sus riesgos, y se firma el consentimiento antes de hacer nada.
Extracción de sangre
Se extrae una cantidad pequeña de sangre del brazo, con el mismo procedimiento que un análisis de rutina.
Centrifugado del plasma
El tubo pasa a la centrifugadora, que separa los componentes de la sangre y deja la fracción de plasma concentrada en plaquetas.
Aplicación en el cuero cabelludo
El plasma se infiltra con aguja fina en microdosis repartidas por la zona a tratar. Entre extracción, preparación y aplicación, la visita ronda los 45 a 60 minutos.
Protocolo de sesiones
El esquema más habitual son tres o cuatro sesiones separadas alrededor de un mes entre sí.
Mantenimiento y revisiones
Terminada la tanda inicial, suelen pautarse una o dos sesiones al año, ajustadas según la evolución en las revisiones.
Qué aporta este planteamiento
- check_circle Se usa tu propio plasma, sin sustancias externas
- check_circle Sin riesgo de alergia ni de rechazo al material
- check_circle Todo el proceso se resuelve en la misma visita
- check_circle Protocolo definido, con tanda inicial y mantenimiento
- check_circle Concentra el tratamiento en pocas visitas al año
- check_circle Compatible con el tratamiento de base que ya sigas
- check_circle Evolución comparada en revisiones, no valorada a ojo
- check_circle Si no está indicado en tu caso, no se hace
El PRP puede ayudar a que el folículo que sigue vivo trabaje en mejores condiciones. No crea folículos nuevos ni sustituye al tratamiento de base de una alopecia.
Cuidados antes y después
Antes de la sesión
- check Venir hidratado y sin un ayuno largo, porque hay extracción de sangre
- check Acudir con el pelo limpio, seco y sin producto
- check Informar de tu medicación, en especial anticoagulantes y antiagregantes
- check Comentar con el médico los antiinflamatorios de los días previos
- check Contar cualquier problema de coagulación, anemia o enfermedad de la sangre
- check No acudir con infección, herida o brote en el cuero cabelludo
- check Evitar alcohol y tabaco las horas previas
Después de la sesión
- check No lavar la cabeza las primeras horas, salvo otra indicación
- check No masajear ni rascar la zona el primer día
- check Evitar gorra y casco el resto del día
- check Evitar deporte intenso, sauna y piscina 24-48 horas
- check Evitar el sol directo en el cuero cabelludo
- check Consultar antes de tomar antiinflamatorios para las molestias
- check Dejar los tintes para unos días después
Tras la sesión es normal notar el cuero cabelludo enrojecido, sensible o algo hinchado, y puede quedar un pequeño hematoma en el brazo de la extracción. Suele irse en dos o tres días. Si aparece dolor intenso, una zona que empeora, pus o fiebre, contacta con nosotros.
Preguntas frecuentes
Sí, es tu propia sangre. Se extrae una cantidad pequeña, del orden de un análisis de rutina, se centrifuga en la propia consulta y se aplica en la misma sesión. No se introduce ninguna sustancia ajena a tu cuerpo.
El protocolo habitual son tres o cuatro sesiones separadas alrededor de un mes. Después se pasa a mantenimiento, normalmente una o dos sesiones al año, según cómo vaya evolucionando.
No es inmediato. Lo primero que suele cambiar es la caída. Los cambios en densidad y grosor se empiezan a valorar a partir del tercer mes y con más claridad hacia el sexto, comparando en las revisiones.
La extracción es el pinchazo típico del brazo. En el cuero cabelludo se notan los pinchazos y algo de presión; se tolera bien y se puede usar frío o anestesia tópica si eres sensible.
Sí. Los problemas de coagulación, las plaquetas bajas, las enfermedades de la sangre, el tratamiento anticoagulante o antiagregante, una infección activa en la zona, las enfermedades autoinmunes o una neoplasia activa obligan a descartarlo o a estudiarlo a fondo. Es un acto médico y por eso hay valoración previa.
En algunos casos sí. Si tus antecedentes o tu medicación lo aconsejan, se pide antes para comprobar que todo está en orden.
Sí. No requiere baja ni recuperación. Puede quedar el cuero cabelludo sensible y enrojecido unas horas y algo de molestia en el brazo.
Sí, es habitual dentro de un plan capilar. Lo que se ordena es cuándo hacer cada cosa, para no solapar dos procedimientos sobre el mismo cuero cabelludo el mismo día.
Valoramos si el PRP encaja contigo
Revisamos tu cuero cabelludo, tus antecedentes y tu medicación, y te explicamos el protocolo completo antes de que decidas.
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