Microneedling
Microagujas que inducen colágeno nuevo para mejorar textura, poros, marcas y firmeza, sin calor y sin baja laboral
¿En qué consiste?
El microneedling es una terapia de inducción de colágeno. Se recorre la piel con un cabezal de microagujas estériles que crean miles de micropunciones a una profundidad controlada. La piel interpreta ese estímulo como una reparación pendiente y pone a trabajar a los fibroblastos: colágeno y elastina nuevos, mejor organizados que los antiguos.
La diferencia con otras tecnologías está en el mecanismo: aquí el estímulo es mecánico, no térmico. No se calienta el tejido ni se quema nada. Eso hace que sea una opción cómoda para pieles que no llevan bien el calor y para tonos de piel más morenos, en los que un estímulo térmico exige más cautela.
La profundidad se ajusta zona por zona: más superficial en frente, nariz y contorno, más profunda en mejillas o en zonas con marcas. En un mismo rostro no se trabaja igual todo el mapa, y ahí está buena parte del resultado.
En el hombre se usa sobre todo para piel con relieve irregular: poro abierto en mejillas y nariz, marcas antiguas de acné, piel que se ha vuelto laxa en el tercio medio y ese aspecto basto que deja años de afeitado y de sol sin protección.
Antes de la primera sesión hacemos una valoración de la piel: fototipo, grosor, sensibilidad, brotes activos, medicación y qué has hecho antes. Si tu caso pide otra técnica o pide esperar, te lo decimos.
¿Sobre qué trabaja el microneedling?
Es un tratamiento de calidad de piel: actúa sobre el relieve y la densidad, no sobre el volumen ni sobre las bacterias.
Lo que se trabaja bien
- check Textura basta e irregular
- check Poro abierto en mejillas y nariz
- check Marcas y cicatrices superficiales del acné
- check Pérdida de densidad y firmeza leve
- check Piel apagada y sin tersura
- check Arrugas finas del tercio medio y del contorno
- check Cicatrices pequeñas de otro origen
- check Estrías y marcas en cuerpo
Motivos habituales de consulta
- check Piel que se ve rugosa de cerca y en las fotos con flash
- check Poros que se notan más con los años
- check Marcas de un acné que ya pasó
- check Sensación de piel que ha perdido grosor
- check Haber probado solo cosmética y quedarse a medias
- check Querer mejorar la piel sin tratamientos con calor
Microneedling, láser fraccionado o radiofrecuencia: ¿qué te toca?
Microneedling
Estímulo: mecánico, microagujas, sin calor
Su terreno: textura, poro, marcas superficiales, densidad
Recuperación: rojez 24-48 horas y descamación fina
Láser fraccionado
Estímulo: térmico, microcolumnas de energía
Su terreno: cicatrices marcadas del acné y renovación profunda de la piel
Recuperación: más visible y más larga según el nivel
Radiofrecuencia
Estímulo: calor profundo, sin romper la superficie
Su terreno: firmeza y tensado, sin tocar el relieve
Recuperación: ninguna, se sale igual que se entra
¿Cómo es la sesión?
Valoración de la piel
Revisamos fototipo, grosor, marcas, brotes activos y medicación. De ahí sale la profundidad de trabajo.
Limpieza y desinfección
Se retira grasa y restos y se desinfecta toda la zona. Es un procedimiento estéril.
Anestesia tópica
Se aplica crema anestésica y se deja actuar unos 20-30 minutos. Es la parte que más tiempo ocupa de la cita.
Pase de microagujas por zonas
Se recorre el rostro por sectores con cabezal estéril de un solo uso, ajustando la profundidad en cada uno.
Activos y calmado final
Con la piel receptiva se aplican activos hidratantes y reparadores, y se calma la zona.
Plan de sesiones
Lo habitual son 3 a 6 sesiones separadas 4-6 semanas. Para marcas de acné suelen hacer falta las del tramo alto.
Revisión y mantenimiento
Se valora el resultado al final del plan y, si procede, una o dos sesiones de refuerzo al año.
Qué se consigue
- check_circle Piel más lisa al tacto y a la vista
- check_circle Poro menos visible
- check_circle Marcas superficiales del acné más suavizadas
- check_circle Más densidad y firmeza en el tercio medio
- check_circle Mejor tono y luminosidad general
- check_circle Arrugas finas menos marcadas
- check_circle Mejor absorción de tu cosmética diaria
- check_circle Sin calor y sin quirófano
- check_circle Compatible con casi todos los fototipos
El colágeno tarda semanas en organizarse: la mejora es progresiva y sigue avanzando después de la última sesión.
Cuidados antes y después
Antes de la sesión
- check Suspender retinoides, ácidos y exfoliantes 5-7 días antes
- check No exponerte al sol ni acudir con la piel quemada los días previos
- check Afeitarte el día anterior, no el mismo día
- check Informar de tu medicación, alergias y antecedentes de herpes o queloides
- check Indicar si has tomado isotretinoína oral: hay que esperar un tiempo desde la última toma
- check No acudir con brote de acné inflamado ni herida en la zona
Después de la sesión
- check No tocarte la cara con las manos sin lavar las primeras horas
- check Nada de maquillaje ni bálsamos con perfume las primeras 24 horas
- check Evitar deporte intenso, sauna, piscina y calor 48-72 horas
- check Evitar el afeitado 2-3 días y volver luego con cuchilla nueva
- check Protector solar SPF 50+ a diario y evitar el sol directo 7-10 días
- check No retomar retinol, ácidos ni exfoliantes hasta pasados 5-7 días
- check Hidratar y no retirar la descamación a mano
Lo esperable es rojez parecida a una quemadura solar leve durante 24-48 horas, algo de hinchazón el primer día, sensación de tirantez y una descamación fina entre el segundo y el cuarto día. Forma parte del proceso. Si notas dolor creciente, pus o rojez que va a peor, contacta con nosotros.
Preguntas frecuentes
Lo habitual son entre 3 y 6 sesiones separadas 4-6 semanas. Para textura y poro suele bastar el tramo bajo; para marcas de acné se suele plantear el tramo alto. Después, una o dos sesiones de mantenimiento al año.
Con la crema anestésica se tolera bien. Se nota vibración y calor en las zonas más finas, como la frente o el contorno. Las molestias no continúan al terminar.
La rojez marcada dura entre 24 y 48 horas. Entre el segundo y el cuarto día suele aparecer una descamación fina. No requiere baja, pero si tienes algo importante conviene dejar dos o tres días de margen.
El microneedling estimula con agujas y sin calor; el láser trabaja con energía térmica. Para cicatrices deprimidas y marcadas el láser suele ser más resolutivo, y para ese caso tenemos un tratamiento específico de cicatrices y marcas del acné. El microneedling gana en pieles más morenas y cuando el objetivo es textura, poro y densidad.
No sobre las lesiones activas: hay que controlar antes el brote, porque pasar agujas por piel inflamada puede empeorarlo. Primero se estabiliza el acné y luego se trabajan las marcas que deja.
Se puede, pero pide disciplina: nada de exposición solar en los días siguientes y protección alta a diario. Si vas a estar en playa o piscina, es más sensato planificarlo en meses de menos sol.
La piel se ve más luminosa y lisa en la primera semana, pero el cambio real llega con el colágeno nuevo: se aprecia a partir de la tercera o cuarta semana y sigue mejorando durante los meses siguientes al plan.
Sí, y es frecuente alternarlo con peelings o con tratamientos de firmeza. Lo que no se hace es solaparlo el mismo día con otra técnica que rompa la barrera de la piel. El orden y los tiempos se definen en la valoración.
No está indicado con infección o herpes activo en la zona, dermatitis en brote, heridas, antecedentes de queloides, alteraciones de la coagulación, tratamiento reciente con isotretinoína oral o durante el embarazo y la lactancia. Se revisa caso por caso en la valoración.
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